martes, 22 de febrero de 2011

“De argentino, solo el tango”







En la Alianza Francesa formó Le Tangò, Eloy Velásquez irá por segunda vez a una cumbre mundial de tangueros.



Recuerda que sus padres eran maestros y amantes de la cultura por lo que siempre escuchó mucha música y leyó múltiples libros de arte nacional y mundial.

En la colección de long plays de su padre, también director de un programa radial, Eloy Velásquez descubre el tango al ser atrapado por el sonido del particular bandoneón.

Ahora, estudiante de cuarto año en una licenciatura en enseñanza de arte en la  Universidad de Guayaquil y profesor de cultura estética en lo referente a la plástica en el Colegio Torremar, se prepara para viajar con su grupo musical Le Tangò, el guitarrista Carlos Hernández y el pianista Fernando Pérez, a la próxima Cumbre Mundial de Tango, entre la última semana de junio y la primera de julio, en Seinajöki, Finlandia. Lo anunció en el más reciente concierto  en la Alianza Francesa, el 9 de febrero.

¿Cuándo se inicia en la plástica?
A los 16 años tuve muchos conflictos con mi familia porque querían que fuera quizás un abogado o que tratase de meterme en la informática, a lo que me negué rotundamente. Me gradué de químico biólogo con la idea de ser naturalista. Luego entré al Colegio de Bellas Artes y obtuve el Bachillerato de pintor escultor, continúe con 2 años de estudio en la Alianza Francesa con la idea de estudiar arte en París e incluso guardo una carta remitida por la Sorbona para estudiar historia del arte. Me casé, empecé una licenciatura en docencia en arte ya que al graduarme del Bellas Artes comencé a impartir clases, por 2 años más, y otros 2 años en el Itae. Me gusta el realismo, la parte anecdótica de mi pintura que pienso mostrar en una exposición que  preparo  sobre la melancolía en mi vida.

¿Existe aún el colectivo VQR, integrado por usted, Wilson Quichimbo y Renato Méndez?
Claro. Nos reunimos en septiembre para pintar en el estero Salado, en el bosque protector norte que queda en la Kennedy. Pintamos en ese momento parte del estero y estamos trabajando en un proyecto para mostrar la pictórica hombre-naturaleza.

¿Cómo nace Le Tangò?
En el 2000 en la Alianza Francesa nació un proyecto que se llamó Pas a Pas (paso a paso) y lo integraban franceses y ecuatorianos y fue mi amigo de la infancia Fernando Pérez, pianista clásico, quien me invitó a tocar la guitarra en ese grupo que interpretaba música francesa, algo de rock latino y música ecuatoriana, hablamos de pasillo. Pero como yo tenía inclinación por el tango, le propuse a mi amigo hacer un tango, me había apoyado y se puso a sacar
Volver, cuya primera presentación fue en la Alianza, en el 2000, en la Fiesta de la Música, con lleno total y la gente de toda edad vibró con ese tema. A mediados de 2004 ó 2005 se forma la agrupación con Andrés Miranda en la guitarra, Fernando en el piano y yo en la voz, pero Andrés no pudo continuar porque tuvo ocupaciones de su carrera como abogado y seguimos con el formato con Carlos Hernández, quien se incorporó hace 2 años, y a veces nos acompañan Álex Jimbo en el violín, y Efrén Vivar en el contrabajo. En algún momento Aldo Jalón estuvo en la guitarra y Diego Terán en el violín. Al inicio, términos de 2004, presentábamos  tango en sus 4 formas, bailado, instrumental, cantado y recitado, como en el último concierto que recité Nocturno de barrio.

¿Cómo se dieron las invitaciones para ir a Bariloche y Finlandia?
Hay condiciones para participar en una cumbre, una de ellas es enviar el currículo del grupo o del solista, el formato que vas a presentar y una grabación; otra es que haya un representante por ciudad. Luego de asistir a una se invita automáticamente a la siguiente cumbre y si no se asiste a esa, hay que volver a postularse. A Bariloche asistimos por nuestros medios, regresamos muy nutridos de conocer gente de todo el mundo; Finlandia postuló su candidatura como sede de la cumbre de este año, ya que se da bianualmente, hablé con uno de los organizadores y allí estaremos, serán 2 semanas. La primera semana de julio se da el solsticio de verano cuando se realiza la semana del Tangomarkkinat y se pone una carpa en una gran avenida. Todo es tango, día y noche.

A esa llegaremos juntando una invitación que tenemos a un festival en Bélgica (Bruselas) y otra posible invitación a Holanda. Iremos los 3, pero si podemos llevar al violinista y el contrabajista iríamos los 5 ya que estamos preparando carpetas para pedir un apoyo para los pasajes. Las visas las solicitaríamos cuando llegue la invitación oficial. Ya participamos en 2 festivales internacionales de tango en Lima y en el segundo presenté el disco que sacamos con apoyo del Consulado General de Perú en Guayaquil. 

¿Tiene ascendencia argentina?
El tango es lo único argentino que tengo en mi vida. Justamente en la plaza central  de Bariloche, se acercó un argentino a preguntarnos de qué parte de Argentina éramos, algunos creían que éramos porteños, de Buenos Aires, de Río Negro, de más arriba. Dijimos la verdad,  porque estamos felices de ser guayaquileños y hacer este género que nos gusta. 

Casualmente en la Alianza se concentra la difusión de la danza del tango, a cargo de Dúval Barrezueta, ¿en Guayaquil hay una cultura tanguera?
Es muy importante el mantenerse, el tratar de que se den estas cosas. Con Dúval empezamos, pero como el tango es uno solo, la música, el baile, las letras, los instrumentos, todo tiene que ir de la mano y  estar junto siempre. Estoy en un proyecto muy grande para el que espero aparezcan nuevos auspiciantes: el primer festival internacional de tango en Guayaquil, y que sea gratuito. Vengo de participar junto con Fernando de la octava Cumbre Mundial del Tango en Bariloche, en 2009, en 2005 canté en San Telmo en un bar entre amigos; y cantamos en el teatro principal y en la plaza de Bariloche, entonces quedaron las conexiones y las amistades de las que me estoy haciendo valer. Hay que crear la necesidad y considero que la cultura del tango aquí existe y es muy fuerte porque en un libro que estuve revisando aparece un afiche de 1991 que señala que  hubo un festival de tango en el Teatro 9 de Octubre.

¿Cómo sería el recorrido?
Estamos viendo si ir primero a Bélgica. Yo hice un recorrido cultural con mi esposa el año pasado, haciendo base en Madrid y luego fui a París, todo viendo posibilidades de tango y pintura. Luego llegué a Bélgica, a Antwerpen, donde tengo familia y de ahí recibí la invitación. Por gestión del encargado de turismo en Diksmuide nos recibió, el alcalde, como visitantes interculturales, y le regalé 3 de 4  acuarelas que había hecho la noche anterior.

¿Cada cuánto toca Le Tangò?
Cada 2 meses tratamos de hacer algo. Este año se escuchará mucho de Le Tangò justamente para reunir recursos para los viajes y ver si nosotros manejamos lo de las visas o solicitamos ayuda al departamento de algún ministerio o del Municipio. En el Facebook mis contactos son gente que hace tango, de todo el mundo. Buscamos espacios. Aunque nos gustaría actuar todos los viernes, queremos que el grupo no se desgaste. Hemos visitado Ambato, Salinas, Ibarra, Quito.

¿Significa algo el nombre?
Claro. Bueno comenzamos en la Alianza Francesa y ahí está mi gratitud a la entidad por el espacio que siempre nos han brindado, pero la tilde invertida no existe. Es un juego de palabras que lo encierra todo: tango puro, clásico, tradicional y algo actual porque trabajamos en un tango propio. Tenemos un tema que mostramos en Bariloche,  Allá voy, con letra y música de Fernando. Alistamos un segundo disco con música inédita.
Redacción Cultura Diario EL Telégrafo

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